Reciclaje de residuos de construcción, una posibilidad de negocio poco explorada en México.


Una de las actividades más importantes en nuestra sociedad, es la industria de la construcción, ya sea por obra pública o privada, la cual trae consigo nuevos  empleos para las regiones donde se  realizan y consecuentemente una  derrama económica  importante para cada nación, sin embargo, esta también es una de las actividades productivas que más explota los recursos naturales e impacta fuertemente al entorno.

Si analizamos de donde se obtiene las materias primas para cualquier tipo de obra, desde un muro perimetral, hasta una carretera o una zona habitacional, estas requieren grandes cantidades de materiales que son extraídos de bancos de materiales, los cuales en el mejor de los casos cuentas con una autorización en materia de impacto ambiental, los cuales al ser explotados modifican el paisaje, alteran el hábitat de diversas especies de animales y agotan los recursos forestales dañando severamente el ecosistema; a esto, súmenle dos cosas: uno, las emisiones de gases de efecto invernadero por el arrastre de materiales al sitio de la obra y dos los residuos generados, siendo el segundo uno de los principales problemas a los que se enfrentan las autoridades, donde en México son casi nulos los mecanismos de control.

Los residuos de construcción, son clasificados en  México por la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos, como Residuos de Manejo Especial y competencia para su regulación de la Entidades Federativas, (Artículo 10 y 19 fracción VII), los cuales como mencionamos anteriormente son producidas por obras  públicas (carreteras, puentes, hospitales, etc.), obras  privadas (desarrollos inmobiliarios, oficinas, centros comerciales, etc.) y  fenómenos naturales como incendios, terremotos, huracanes, etc.

En la composición de los residuos de construcción podemos encontrar  diversos materiales como*:

 

Los residuos de manejo especial antes mencionados, un gran volumen de estos residuos se depositan en barrancas, orilla de las carreteras, terrenos baldios y a orillas de los río, generando problemas de contaminación, fauna nociva, contaminación visual, zonas de riesgo que provoquen inundaciones, entre otros.

Es por esto, que la exigencia mundial en cuanto a los residuos de construcción es de mejora en la protección del medio ambiente,  la preservación de la naturaleza y del paisaje.

Después de la Segunda Guerra Mundial, los europeos se enfrentaron a numerosas ciudades destruidas y una gigantesca acumulación de escombros. A partir de entonces, varios de los países involucrados se dedicaron a reciclar estos escombros para utilizarlos como material de construcción con muy buenos resultados.

En la actualidad, la Unión Europea posee, entre otras, la directiva 1999/31/CE relativa al vertido de residuos y la 2000/532/CE conocida como el Catálogo Europeo de Residuos (CER) que legisla esta actividad.

La revista, The Cement Sustainability Initiative, publicó que a nivel mundial los países que más aprovechan o reciclan los residuos de construcción son: Suiza, Holanda, Taiwan y Alemania con porcentajes de 100, 95, 91 y 89% respectivamente, siendo en Europa, España y Portugal los que menos aprovechan estos residuos con un porcentaje máximo del 10%; en América , Estados Unidos con un 82% es el líder del continente, para el caso de México no existen registros de aprovechamiento de estos residuos a nivel nacional.

México es uno de los países en vías de desarrollo que más cemento per cápita produce (271 kg/hab) lo que refleja de forma indirecta los altos volúmenes de escombros que se generan anualmente.

La generación promedio de escombros de la construcción en la capital del país durante el quinquenio 1990-1995 se estimó, sólo en la actividad de construir, remodelar y rehabilitar, en 1,317,000 toneladas anuales aproximadamente, de las cuales sólo un 15 % ingresa en los sitios de disposición final.

Según datos de la SEMARNAT  y el Instituto Nacional de Ecología (INE), se estima una generación de residuos de construcción de más 12,000 toneladas al día, lo que representa el 77% de los residuos de manejo especial en México.

El estado de la República Mexicana que más avance tuvo en este rubro durante 2011, fue el estado de Puebla, al contar con el primer modelo de manejo de residuos de construcción, aplicando la instrumentación de planes de manejo e iniciando con el primer proceso de  reutilización, acopio y reciclaje. Esto ha resultado un gran avance en la generación de mercados ambientales en la zona metropolitana de la capital poblana, beneficiando  a 6 municipios y a 1,993,970 habitantes de los estados de Puebla y Tlaxcala, donde se estima una generación per cápita de 439 kg anuales de estos residuos.

Aunque los datos generados a junio de 2012, aun no representan una estimación de lo que se genera en el estado, con esta información se puede determinar que este esquema de operación privada, en estricto apego a la normatividad en la materia, puede tener un valor  estimado de: $4,283.11 mdp, lo que equivale a más de 300 mdd.

El reciclaje de residuos de construcción, debe representar tanto para el gobierno como para la inciativa privada, una nueva forma de generar empleos, mayor derrama económica y una solución a los problemas de ambientales ocasionados por este importante sector productivo de la sociedad.

By Juan Luis Bolaños

@Saintbolanos

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